Seis principios psicopedagógicos que rigen el proceso de aprendizaje
1. Construcción de los propios aprendizajes

Los estudiantes utilizan estructuras lógicas que dependen de sus saberes previos y de su contexto sociocultural, geográfico, lingüístico y económico-productivo.
2. Desarrollo de la comunicación y del acompañamiento en los aprendizajes

Por eso, se recogen los saberes previos; se aportan ideas y conocimientos que permiten ser consciente de qué y cómo se está aprendiendo y, a la vez, desarrollar estrategias para seguir en un continuo aprendizaje.
Ese intercambio lleva al estudiante a reorganizar las ideas y le facilita su desarrollo.

- propiciar interacciones ricas, motivadoras y saludables en las aulas
- diseñar situaciones de aprendizaje adecuadas para facilitar la construcción de los saberes
- proponer actividades variadas y graduadas
- orientar y conducir las prácticas
- promover la reflexión y ayudar a que los estudiantes elaboren sus propias conclusiones
3. Significatividad de los aprendizajes
Los aprendizajes relacionados con la vida real y las prácticas sociales de cada cultura favorece la significatividad del proceso de aprendizaje, y posibilita el desarrollo de la motivación, la búsqueda de nuevos aprendizajes y la reflexión sobre la construcción de los mismos.
Para ofrecer experiencias que permitan aprender en forma profunda y amplia se necesita dedicar tiempo a lo importante y enseñar haciendo uso de diversas metodologías.
Y mientras más sentidos se pongan en acción, mayores conexiones se podrán establecer entre el aprendizaje anterior y el nuevo.
4. Organización de los aprendizajes

5. Integralidad de los aprendizajes

También es imprescindible el respeto de los ritmos individuales, estilos de aprendizaje y necesidades educativas especiales de cada estudiante.
6. Evaluación de los aprendizajes

La metacognición y la evaluación en sus diferentes formas son necesarias para promover la reflexión sobre los propios procesos de enseñanza y aprendizaje.
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